Configurar un TPV de restaurante: del alta a la primera comanda en 15 minutos
Una configuración completa de TPV de restaurante sin departamento de informática: registra tu empresa, diseña el plano de sala, monta la carta y sirve tu primera comanda en unos 15 minutos.
Tu semana de apertura está cerca. Han llegado las sillas, la carta está en la imprenta y el lunes empiezan tres camareros. Y entonces el proveedor del TPV te dice que la instalación es dentro de dos semanas, después de la visita técnica, el contrato y la fianza del hardware.
No debería funcionar así. Esta guía te lleva por una configuración completa de TPV de restaurante con Bario, desde crear la cuenta hasta servir tu primera comanda real, en unos 15 minutos y sin más herramientas que el portátil o la tablet que ya tienes.
Por qué configurar un TPV de restaurante solía llevar semanas
Los sistemas tradicionales se construyen alrededor del hardware instalado: terminales propietarios, un servidor en el local y un técnico que tiene que desplazarse. Cada mesa añadida, cada cambio en la carta y cada empleado nuevo suponían otra llamada a soporte y otra factura.
Bario funciona en el navegador de cualquier dispositivo: un móvil, una tablet o el ordenador de la oficina. No hay nada que instalar ni ningún servidor zumbando en un armario. Lo configuras todo tú, y lo cambias tú cuando quieras, desde donde quieras.
Paso 1: registra tu empresa e invita a tu equipo (3 minutos)
Crea tu cuenta y ponle nombre a tu empresa. Ese es todo el registro: el plan Gratis no pide tarjeta de crédito e incluye 100 comandas al mes, suficiente para probarlo en un servicio real antes de comprometerte a nada.
Después invita a tu personal por email y dale un rol a cada persona: camarero, cajero, barman, cocina, encargado o administrador. Los roles importan más de lo que parece. Tu cocina ve las comandas de comida y nada más. Tus camareros toman comandas pero no pueden marcarlas como cobradas: eso solo lo hacen los cajeros. Menos botones por persona significa menos errores en una noche a tope.
Todos los planes, incluido el Gratis, permiten empleados ilimitados, así que invita ya a todo el equipo en lugar de compartir un único acceso. Si varias personas comparten una tablet en la barra, cada empleado tiene un PIN de 4 dígitos: cambiar de cuenta entre comandas lleva dos segundos y cada comanda queda registrada a nombre de quien toca.
Paso 2: diseña tu plano de sala (4 minutos)
Abre el editor de plano de sala y arrastra las mesas al lienzo hasta que coincida con tu local real. Agrúpalas en zonas —terraza, comedor, barra— para que cada comanda diga exactamente dónde va. Si llevas un chiringuito o un bar de piscina, las hamacas y las sombrillas funcionan igual que las mesas.
El color se lo dice todo a tu equipo de un vistazo: verde es libre y rojo es ocupada. Un camarero contratado ayer puede leer la sala sin preguntar a nadie.
Las zonas también pueden filtrar tu carta. Oculta el alcohol en la zona de playa, por ejemplo, y los camareros que están en la arena sencillamente no lo verán en su pantalla. Y como todos los planes incluyen mesas y hamacas ilimitadas, reproduce el local entero, no solo una parte.
Paso 3: monta tu carta (5 minutos)
Crea primero las categorías: cafés, cócteles, principales, postres. Luego añade los productos con sus precios. Aquí hay dos cosas que merecen un minuto extra:
- El envío. Marca cada categoría como cocina o barra. A partir de ahí, una ensalada griega va sola a la pantalla de cocina y un mojito a la de barra; el camarero no tiene que elegir nunca.
- Los modificadores. Añade una sola vez opciones como el tipo de leche, el punto de la carne o «sin hielo», y los camareros las tocan en lugar de escribir notas. Menos notas mal leídas, menos platos repetidos y menos invitaciones.
¿Vas justo de tiempo? Empieza por tus 20 productos más vendidos y añade el resto esta noche desde el sofá. Los cambios de la carta se aplican al instante en todos los dispositivos.
Paso 4: toma tu primera comanda (2 minutos)
Coge un móvil, entra como camarero y toca una mesa. Añade una bebida y un entrante, y envía. Ahora fíjate: la bebida aparece en la pantalla de barra y la comida en la de cocina, cada una con su aviso instantáneo. Cuando cocina marca el plato como listo, al camarero le llega un aviso para que vaya a recogerlo.
Cierra el ciclo entrando como cajero y cobrando: en efectivo, con tarjeta o dividido entre los comensales, con calculadora de cambio incluida. La comanda queda controlada desde que se abre hasta que se cobra. Ese es el ciclo entero que tu equipo va a repetir cientos de veces por semana, y acabas de hacerlo en dos minutos.
Qué necesitas
- Cualquier dispositivo con navegador; la tablet que ya tienes sirve
- Tu carta con los precios
- Quince minutos tranquilos
- Opcional: una impresora térmica de red más la app móvil de Bario, si quieres tickets de cocina impresos además de las pantallas
Sin departamento de informática, sin instalador y sin contrato de permanencia.
Preguntas típicas de la primera semana
¿Qué pasa cuando se acaban las 100 comandas gratuitas? Cambia de plan cuando se te queden cortas: Starter cubre 600 comandas al mes, Pro te lleva hasta 2.000 y añade un subdominio propio .bario.gr, y Enterprise es ilimitado con puesta en marcha personalizada. Todos los planes mantienen ilimitados los empleados, las mesas y las hamacas: solo pagas por volumen de comandas.
¿Tengo que comprar una impresora? No. Para la mayoría de los locales, las pantallas de los puestos sustituyen al papel por completo. Si tu cocina prefiere un ticket físico en la barra, añade más adelante una impresora térmica de red y deja que la app móvil de Bario imprima automáticamente.
¿Los clientes pueden ver la carta ellos mismos? Sí: tu carta funciona también como carta digital con código QR, lista para pegar en las mesas y en los mástiles de las sombrillas.
¿Y si el wifi llega flojo al fondo del local? Los camareros pueden enviar las comandas por datos móviles; una tablet conectada al wifi del local mantiene funcionando las pantallas y la impresión.
En marcha en minutos, y sigue siendo así de fácil
La configuración rápida no es la verdadera ventaja. La verdadera ventaja es que el sistema sigue siendo así de sencillo para siempre. ¿Carta nueva de verano? Edítala desde casa. ¿Mesas extra en la terraza en julio? Arrástralas. ¿Alguien nuevo el viernes? Una invitación por email y un PIN.
¿Listo para configurar tu propio TPV de restaurante? Empieza gratis, sin tarjeta, o prueba la demo en vivo y haz una comanda de prueba ahora mismo.